jueves 1 de septiembre de 2011

¿INJUSTICIA O IMPUNIDAD?. LA LUCHA ENTRE LA JUSTICIA Y LA PUNIBILIDAD. Parte I

Ser abogado libre es una noble profesión, y aquellos abogados que venimos teniendo la dichosa oportunidad de litigar libremente sabemos que muchas veces nos encontramos ante una adversidad e incluso tenemos que lidiar contra la corrupción.
Actualmente estoy llevando a cabo una investigación, asumiendo el patrocinio legal de la parte agraviada, en calidad de Actor Civil, pero aún estamos en Etapa Preliminar de una Investigación Penal por los presuntos delitos de Homicidio Culposo y Lesiones Culposas Graves, y hasta hoy vemos una corrupción fuerte y enquistada en ciertas instituciones delEstado, donde la política del gobierno es acabar con la corrupción, ideal de nunca acabar.
Al ocurrir un hecho de índole delictual, el Ministerio Público o la Policía Nacional están en la imperiosa necesidad de actuar implaca, objetiva e imparcialmente; sin embargo, muchas veces no ocurre ello. La Noticia Criminal llega a oídos del Ministerio Público, este de acuerdo al mandado expreso de la Constitución y de su Ley Orgánica, Decreto Legislativo Nº 052, actúan de oficio, y empiezan a realizar sus primeras diligencias preliminares, que de acuerdo al nuevo Código Procesal Penal sólo son urgentes e inaplazables, y estas podrán ser realizadas en sede Fiscal o por medio de la Policía Nacional del Perú. Hasta acá el ciudadano de a pié entiende esta descripción.
Ahora, pongo a vuestro conocimiento. Si ocurre un hecho, por ejemplo un accidente de tránsito, donde el chofer conducía a exceso de velocidad a las 6:10PM por una zona donde existen letreros de prevención para accidentes de tránsito y el chofer haciendo caso omiso aumenta la velocidad e impacta en un rompe muelle y choca con un camión, atropella a dos ciudadanos, y ocasiona lesiones muy graves de uno de sus pasajeros, ¿Cómo se le puede llamar a esto?, acaso algo fortuito o una negligencia, descuido, o aumento de riesgo que ocasiona una lesión a un bien jurídico como la vida, el cuerpo y la salud de las personas.
El chofer que resultó accidentado al mismo tiempo al ser una persona de dinero y con cierta vinculación a un alto mando de la PNP de una parte del país, un general, lo llama inmediatamente que ocurren los hechos, entonces este alto mando de la PNP al día siguiente inesperadamente llega al lugar de los hechos, presumimos que ha venido encomendado a una labor, contacta con la conductora, se entrevista con la PNP de la zona donde ocurrieron los hechos, y presumo que ostentando el cargo les dice a estos sub oficiales que la investigación sea orientada por un modo, esto al margen del "conocimiento" del Ministerio Público claro, y una vez que nuestra defensa se constituye al lugar de los hechos, esto es a dos meses de ocurrida la desgracia, porque nunca se nos comunicó ni notificó y de caualidad nos enteramos que existía una investigación con la imputada, entonces exigimos conocer el contenido de la Carpeta Fiscal, y se nos dijo que estaba en la PNP, pero el instructor, sub oficial a cargo de la Carpeta Fiscal (por delegación Fiscal) había sido destacado a otra jurisdicción y se había llevado a cabo la Carpeta Fiscal, entonces nos preguntamos ¿Es correcto que un miembro de la PNP que ya no presta servicio es una comisaría sino hoy en otra jurisdicción, tenga en sus manos aún el expediente o no? Esto nos indignó porque recortó nuestro Derecho a la Defensa como parte agraviada.
Una vez ocurrido ello, a los días siguientes luego de ocurrido el incidente con el efectivo PNP luego que le hicimos conocer tal situación al Inspector PNP, el expediente inmediatamente le fue entregado a la Fiscalía a cargo de la Investigación, y vaya, una vez que accedimos al Expediente Fiscal nos dimos cuenta de la total desgracia de las investigaciones, orientadas a beneficiar por completo a la parte imputada...
(La presente nota será continuada en una próxima narración)

jueves 25 de agosto de 2011

EL DELINCUENTE Y LA POLÍTICA CRIMINAL DEL ESTADO PERUANO

A diario escuchamos en las noticias de los famosos Marcas, odiados por un sector de ciudadanos ejemplares, y amados por otro sector de los enemigos de los ciudadanos. A esto, hoy en nuestras principales ciudades del país se ha tornado un mal endémico difícil de erradicar, pero no imposible, sólo por medio de una política criminal idónea se podrá contrarrestar la delincuencia en el Perú.

El ciudadano de a pié debe comprender que hablar de Estado es muy distinto a hablar de Gobierno. El primero, tradicionalmente tiene como elementos los siguientes: Territorio, Poder y la población; sin embargo en doctrinas más modernas, tales elementos tradicionales han quedado atrás ante la internacionalización de la Teoría del Estado, donde existirían también otros elementos, como: Territorio, Poder, Población, Marco Jurídico, Acceso a las Relaciones Internacionales – comerciales, etc., Internacionalización del Derecho, etc. En fin, hablar de Estado es hablar de la estructura orgánica del país, de sus instituciones constitucionalmente autónomas y de todo ente – empresarial y/o jurídico – reunido o cobijado en el Perú.

Por otro lado, el Gobierno es un concepto totalmente diferente. Es la concentración de un elemento tradicional del Estado, el Poder. Poder que se ve reflejado como la facultad que por ley le es alcanzada a un grupo de personas – funcionarios o servidores públicos – que acceden a los entes del Estado e imponen o concertan políticas públicas de mejor convivencia en el País, en concreto, el Gobierno es el poder emanado del pueblo que es otorgado a nuestros representantes para dirigir nuestro país.

Ahora bien, a tanta ola de delincuencia, cabe preguntarnos ¿El Gobierno peruano ha adoptado una política eficiente capaz de erradicar la delincuencia agresiva en el país?, muchos responderán no. Y es totalmente cierto. Vean ustedes. ¿Cómo es posible que de uno de los penales de máxima seguridad del Perú, como el de Chayapalca en Puno, se hayan podido fugar dos delincuentes y bien campantes casi han llegado a cruzar la frontera que nos une con nuestro hermano país de Bolivia? ¿Cómo pasó ello? pero, el personal del INPE, claro, va a decir, hacemos todo lo posible y más no sabemos. Es algo tan ridículo escuchar esas respuestas, obviamente que la delincuencia es parte de ciertas instituciones del Estado. Un delincuente avezado amenazará a funcionarios o servidores del INPE o los sobornará, es así, más no existe otra explicación, y ese es el campo de actuar de la delincuencia que se ha convertido en una política nacional y mundial, pero no una política criminal impuesta por el Estado por intermedio de sus gobernantes, sino impuesta por los delincuentes, una política al margen de la ley que cuenta con el apoyo corrupto de muchos funcionarios que lucran sin importarles del inmenso daño que hacen a la sociedad; entonces, estos individuos deberían pasar a ser ciudadanos al margen de la ley y por tanto, convertirse en enemigos de los ciudadanos ejemplares.

Al delincuente habitual jamás le importará el bienestar del prójimo con tal de conseguir su cometido. ¿Creen ustedes que los más perversos delincuentes como Momón, Cholo Jacinto, Cojo Mame, El Burro, etc., van a cambiar su comportamiento y sobre todo su modo de pensar cuando salgan del penal?, es algo sarcástico pero jamás van a cambiar, y los viejos fines de la pena señalado en el Código Penal, como los de Rehabilitar, Resocializar y Reintegrar al individuo a la sociedad, van a quedar en el mundo ideal, de lo hermoso, de lo filosófico, de lo romántico y apasionado, porque la mente del delincuente no cambia con una reclusión en un penal ni con un Cristo en la mano, por tanto, bajo las premisas y filosofías de los pensadores del siglo XVIII debe reabrirse al debate el establecimiento de la Pena de Muerte (posición debatible que no es siempre la acogida por el autor del ensayo) para aquellos delincuentes que reinciden en un delito muy grave e inhumano por segunda vez, donde en su primer cometido se haya quedado firmemente definida su autoría o participación en el delito, y lastimosamente por los Beneficios Penitenciarios pudo salir del penal y volvió a delinquir, y es allí que no puede hablarse ya de coincidencia entre su primer delito purgado y uno nuevo que haya realizado, por lo que, ante la gravedad del delito, tal individuo enemigo de la ciudadanía debería ser exterminado de la manera menos dolorosa, y apartarnos sí de esa salvedad que tienen esos enemigos de la ciudadanía de su protección de los teóricos y humanitarios Derechos Humanos del delincuente.

Considero al mismo tiempo que, las Políticas Criminales contra la delincuencia por parte del Gobierno de Turno debe ser implacable y agresiva, si bien estos delincuentes jamás han respetado los derechos fundamentales de las víctimas, más bien han arrebatado la vida y lesionado gravemente a personas inocentes, no es justo ni digno que el Estado premie a tales delincuentes enemigos de la sociedad con el otorgamiento de los famosos beneficios penitenciarios que no son más que instrumentos o caminos legales utilizados por los delincuentes para acceder a tales y salir del penal y volver a delinquir.

Por mucho tiempo, lastimosamente nuestros magistrados han concedido Beneficios Penitenciarios a delincuentes porqué así lo estipula la norma cuando se reúnen con ciertos presupuestos y/o requisitos fijados por ley, ahora, el magistrado cumple su función en base al principio de legalidad otorgar el Beneficio Penitenciarios que corresponda cuando se cumple con la ley; sin embargo, el magistrado – juez – debe ir más allá de lo que dice la norma y evaluar no con ojos vendados sino estar a expectativa de la conducta del delincuente, tener en consideración que si ha ingresado dos o tres veces a un penal y ahora el delincuente está a punto de salir nuevamente so pretexto de un Beneficio Penitenciario, considero que no llegaría a prevaricar si no le otorga el Beneficio Penitenciario peticionado, pero eso sí, el magistrado debe evaluar los informes y exámenes adjuntados en el cuadernillo (puesto que es fácil señalar que tendrá un trabajo con un carpintero, mecánico, albañil, etc.) y conceder o no el Beneficio Penitenciario, opinión que considero válida – en un sistema donde rige el otorgamiento de los Beneficios Penitenciarios – puesto que la experiencia a demostrado que el delincuente coacciona, extorsiona o corrompe al personal del INPE encargado de la elaboración de los cuadernillos con la finalidad que todos los profesionales que opinan “a favor” de resocialización del penado a la sociedad, lo beneficien y este pueda salir y volver a delinquir. Entonces, ciertos funcionarios o servidores del Estado serían agentes pasivos de corrupción y pasibles de penalidad.

En conclusión, queda totalmente comprobado que si bien la pena de muerte no disuade ni soluciona la problemática de la delincuencia en el País ni en el mundo, debería aplicarse en aquellos casos de grave sufrimiento y consecuente muerte para el ciudadano o a la víctima, y que el delincuente haya cometido el delito como reincidencia y haya purgado una pena en un Penal del País. Por otro lado, nuestros gobernantes deben amarrarse los pantalones e invertir en los sistemas electrónicos y otros para bloquear llamadas de los penales hacia el exterior, y si la política criminal del Gobierno es desplazar a los delincuentes internos de un penal a otro de mayor seguridad, deben hacerlo sin que medie impedimento alguno, y menos escuchar a sus familiares que protestan desde afuera que no los lleven, pues claro, en contubernio con sus parejas delincuentes internas en un penal concertan telefónicamente y delinquen sin que ellos sean autores directos sino mediatos o coautores.

domingo 28 de noviembre de 2010

ES TU VIDA, TÚ DECIDES. JESUCRITO, EL AMOR.

Simplemente dedícate a vivir por quienes amas o por lo que amas a diario, y no dejes que otros frenen tu buen camino;
atrévete a seguir adelante y jamás te detengas haste terminar tu faena,
lucha por lo que te apasiona, y si no te gusta, busca tu gusto, y empieza a trabajar.
Piensa bien si quieres hacer daño, esto no es bueno, pero decide bien si lo harás,
y si lo haces, no dudes que seguirás siendo mi amigo, pero si lo eres, confiesa tu pecado y púrgalo.
Empieza a entender y comprender que el mal se paga con el mal, y el bien se compensa con tu bienestar;
Eres quién más vales en el mundo, ámate, quiérete, pero no te olvides de la humildad,
no dejes de tener como maestro a Jesús, quién fue el único que amó a quienes lo odiaron;
tu eres grande, y más grande es tu bondad,
tu amor es inmenso, y más inmenso si alcanza para los demás,
tu eres sabio, y más sabio si sabes compartir,
tu eres inteligente, y más inteligente si sabes ilustrar,
tu eres único, y más único serás cuando tengas el amor de los demás.
Dios, único y universal, guarda de todos mis hermanos del mundo, de los que me aman y de los que me odian, a todos por igual, y te pido piedad y misericordia para los que me odian, yo no podré juzgarlos y no soy quién, sólo soy un humano que escribe y vivo para hacer el bien;
síguenos amando a todos por igual y no dejes de pensar en que un día estaremos juntos. Hasta pronto.

LA TELEVISIÓN Y SU VERDAD

No puedo dejar de mostrar indignación de ciertos programas de televisión nacional. Escucho y veo programas de espectáculos que, más que difundir lo que a su zapato respecta, se dedican a maltratar a otras personas trayendo a colasión la sexualidad o el pasado que esta a podido haber tenido, y qué, es su vida y punto.
La televisión no es un medio para hablar tonterías, lucrar con una carita linda y la mejor tontería que venda, esto no se llama cultura. La Cultura parte de la riqueza que pueda ser difundida. No se demuestra creatividad hablando mamarrachos que manchan una personalidad ganada en un medio de difusión mayor.
La carrera televisiva de una mujer, Mónica, es una carrera bien ganada por un largo proceso de fortalecimiento de su personalidad. Si bien empezó en la TV a través del baile, programas cómicos, espectáculos y hoy una profesional en el periodismo, esto es arte, esto es admirable, esto es lo que yo quisiera hacer en adelante, en mi profesión.
Una mujer es admirada por su lucha ante la adversidad, y un mosquito no puede hablar mal de una dama diciendo cojudeces que no me interesan; porque a mí no me importa que a hecho tal persona con su propia vida, esto queda en su ámbito netamente privado, y por respecto no puedo meterme en el.
En los medios de difusión masiva tiene que existir un límite, bajo responsabilidad, real y no subjetividades jurídicas so pretexto de una libertad de expresión.
Todos tenemos derechos, explícitos como implícitos, reconocidos y no reconocidos por la Constitución; sin embargo, lo que no podemos hacer es degradar la condición humana de una persona, y si esta a tenido un pasado cuestionado, esta bien pues, qué problema te hace, y a mi qué me interesa la vida de una persona que no conozco, nada. Pero claro, los que venden tonterías en la TV hablan pequeñeses, he incluso desahogan su rabia y odios personales, y esto se transmite a los niños, quienes dirán, mi amigo es tal, y es normal decírselo. No, la libertad de expresión no es expresar pavadas por un medio que nació para difundir la cultura.
En fin, debemos premiar a quienes vale la pena reconocerles sus potencialidades y ayude a los televidentes a reconocer su propia existencia.
Premiemos no al Chavo del 8, sino a grandes del Perú, verbigracia, un gran Marco Aurelio Denegri, quien es cultura viva, y peruano de exportación.

martes 22 de junio de 2010

EL DERECHO CONSTITUCIONAL. UN ENFOQUE POLITOLÓGICO DE LOS FENÓMENOS POLÍTICOS

Por: Luis Arturo Zúñiga Flores*

1. EL DERECHO CONSTITUCIONAL Y CONSTITUCIÓN:
A consecuencia de aquella absurda e inocua definición que muchos pretenden darle al Derecho Constitucional, he creído de vital importancia desarrollar el presente artículo a raíz del enfoque de la Politología.
En un trabajo realizado por el descollante jurista Domingo García Belaunde, denominado “Cómo Estudiar Derecho Constitucional”, pone en claro las instituciones jurídicas que deben tomarse para entender el Derecho Constitucional.
Cuando el maestro alemán Peter Häberle, señala que “La Constitución es el Catecismo Cívico”, ello podría ser entendido que toda persona, con o sin instrucción jurídica podría opinar en torno a la materia Constitucional. Sin embargo, tal razonamiento carece de justificación cuando queremos ahondarnos en la materia de estudio. García Belaunde señala algo que es muy elemental, el no confundir entre Constitución y el Derecho Constitucional
[1] porque no es igual, e incluso tal idea no sólo es errónea sino al mismo tiempo dañina.
Para Manuel Osorio, el significado formal de Constitución, es el Código político en que el pueblo, por medio de sus representantes, por él libremente elegidos, fija por escrito los principios fundamentales de su organización y, especialmente, los relativos a las libertades políticas del pueblo
[2]. En tanto, el Derecho Constitucional tiene por objeto la Organización del Estado y sus poderes, la declaración de los derechos y deberes individuales y colectivos y las instituciones que los garantizan.
Al haberse definido ambos conceptos, notamos una diferencia abismal y que jamás podrían ser equivalentes. De un lado, la Constitución es la Ley de Leyes; conjunto de principios políticos que rigen un estado representado por aquel que es elegido en democracia por el pueblo.
Por otro lado, el Derecho Constitucional es la rama del Derecho Público con instituciones jurídicas definidas, donde su campo de acción no sólo se limita al ámbito jurídico, sino tambien social, económico, y el político (el cual analizaremos desde la politología). Entonces, es atentatorio hablar ex cátedra de Constitución como sinónimo de Derecho Constitucional.

II. LA POLITOLOGÍA COMO CIENCIA:
Para los lectores, es importante tomar una posición precisa y clara en torno al Cientista Político y al Político, ya que muchas veces ambos conceptos de contenido polémico son pieza angular para seguir los roles del actual Estado Democrático y Constitucional de Derecho.
El padre del Socialismo Científico Kart Marx señalaba que “El intelectual está conectado al pueblo a través de hilos invisibles”. Acá, el planteamiento del maestro alemán puedo considerarlo del siguiente modo: a). Los que se dedican a la politología; y b). Los que ejercen la Política.

A. ¿QUÉ ES LA POLITOLOGÍA?
Es la ciencia que estudia “El Poder” ejercido en un colectivo humano. Así, la politología se encarga de analizar las relaciones de poder que se encuentran inmersas en un conjunto social, sean cuales sean sus dimensiones. Notamos que su principal actor de estudio es el Estado en su versión original, aunque como se ha visto con el devenir del tiempo, existen otros actores.
El “Poder” juega un papel importantísimo en el estudio de la politología, ya que viene a ser la capacidad de un actor social de influir sobre otros, y el fin de aquella persona que detenta ese poder es sobreponer sus intereses a los intereses del otro.
El fenómeno político del “Poder” es como lo llamaba León Duguit, era la distinción entre gobernantes y gobernados, donde unos reciben órdenes y otros las dan y detentan del mando.
Consecuentemente, el Cientista Político tiene una visión pluridimensional y multifacético
[3]; estudia realidades y no se dogmatiza en una línea política partidaria, y no se teoriza en una sola secuencia ideológica.
Toda su actividad discurre pasivamente en el ámbito académico, se puede decir que observa, describe, selecciona y recomienda o sugiere hipótesis, ya que su máximo interés es la posibilidad de llegar a conclusiones aceptables, que se encuadren dentro de los fundamentos científicos de rigor epistemológico.

B. ¿QUIÉN ES EL POLÍTICO?
El término “Político” es de difícil definición. Proviene de la palabra griega “Polis” que significa Ciudad y, por consiguiente, su origen nos advierte que se trata de relaciones interhumanas en el marco de una sociedad organizada
[4]. En tanto, el Diccionario de la Academia Francesa define a la política como un conocimiento de todo lo que tiene relación con el arte de gobernar un Estado y dirigir las relaciones con otros estados[5], por lo que el político es quien ejerce la política.
En contraposición al Científico Político, el político tiene una visión unidimensional en cuanto al poder, el cual se manifiesta en: Llegar a conquistarlo o mantenerse en el, pero al mismo tiempo tiene una postura crítica del mismo.
En opinión personal, el político es todo aquel que incursiona en actividad política en alguna organización o agrupación política. Fue el sabio griego Aristóteles quien acuñó el viejo adagio Zoon Politikon, dándonos a entender que, todos los hombres somos políticos, aunque no todos ejerzan actividad política, esto es, desde aquel simple campesino hasta el gran intelectual que goza de prestigio, todos hacen política, aunque en grados o niveles desiguales.
A este actor – el político –, le va a interesar la eficacia con que lleva a cabo su acción, tomando como punto de partida el inmediatismo político, de la coyuntura, de la estrategia o táctica que se trace.
En conclusión, éste actuará en función a: Valores, prejuicios, creencias e ideología. Y en cuanto a su campo de acción suele desempeñarse en la política partidaria, que refleja a una actividad encaminada a determinados intereses menos los académicos, aunque existan políticos con un vagaje cultural muy elevado, pero su posición es en torno a su ideología o partido político.

III. A MODO DE CONCLUSIÓN:
Siendo importante haber hecho la diferenciación entre la Constitución y el Derecho Constitucional, la política como conjunto de conocimientos del arte de gobernar un Estado o grupo social sirve al Derecho Constitucional para una ampliación y sustento de defensa de los órganos y poderes del Estado, donde es el poder quien tiene que ser enfocado y analizado desde la posición politológica. Un ejemplo fundamental donde se pone en ejercicio la política con el Derecho Constitucional es cuando se da la figura de la Interpelación dentro del Congreso hacia un Ministro, en donde un grupo de parlamentarios le exige a un ministro plantear un debate sobre un asunto de interés al bien común público, la cual puede ser satisfactoria y otorgase un voto de confianza, o en su caso de ser adversa, se podría otorgar un voto de censura.
IV. BIBLIOGRAFÍA:
* Abogado. Egresado de la Universidad Privada Señor de Sipán. Con estudios de maestría en Derecho Constitucional y Gobernabilidad por la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Ex Jede de Prácticas de la Facultad de Derecho de la Universidad Señor de Sipán. Ex Asesor Legal de la Municipalidad Provincial de Ferreñafe. Ex Asistente en Función Fiscal. Ex Ejecutor Coactivo de la Municipalidad Provincial de Ferreñafe. Actual Fiscal Adjunto (P) Provincial Penal en la ciudad Luya.
[1] GARCÍA BELAUNDE, Domingo: “Cómo Estudiar Derecho Constitucional”; Lima, enero de 1985.
[2] OSORIO, Manuel: “Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales”; Editorial Heliasta, pág. 224.
[3] Artículo: “El Político y el Científico Político”, extraído del libro “Estudios de Derecho Constitucional” del Dr. ETO CRUZ, Gerardo. Págs. 349 – 352.
[4] HAURIOU, André: “Objeto y Significación del Derecho Constitucional”; texto tomado del libro “Derecho Constitucional General y Teoría del Estado”, trabajado por los doctores CHANAMÉ ORBE, Raúl; PALOMINO MANCHEGO, José F.; SANZ DÁVALOS, Luis. Págs. 85 – 103.
[5] DUVERGER, Maurice: “Noción de Ciencia Política”; texto tomado del libro “Derecho Constitucional General y Teoría del Estado”, trabajado por los doctores CHANAMÉ ORBE, Raúl; PALOMINO MANCHEGO, José F.; SANZ DÁVALOS, Luis. Págs. 137 – 189.

miércoles 6 de enero de 2010

LA REALIDAD, Y LA PLENA REALIZACIÓN

Últimamente estoy creyendo que lo palpable es relativo y, absolutamente no existe. La razón de su no existencia está en que ni siquiera nosotros sabemos si existen, y por tanto, nada de lo que existe es real, es una mera ficción.
La Filosofía al ser madre de las ciencias nos enseña que todo lo apreciable tiene una razón de ser, un origen y un posible final, pero la esencia de la misma es transformar una realidad transitoria. Realidad que es creada por el hombre y bajo la perspectiva de éste, todo es real, es por ello que, cuando existe algo que escapa a lo creado y percibido por él mismo se suele considerar que es una farsa y que aquella persona que lo alega es un orate.
Considero prudente que los grandes conocedores y versados en diversas ramas del saber sean más agudos en sus investigaciones humanas, y reconozcan que son meros humanos y que el recorrido académico de éstos mismos versa sobre hechos meramente humanos; por tanto, los hechos existente fuera de los humanos son vapuleados y considerados no reales por la única razón que el hombre considera real lo que puede apreciar y palpar, cayendo así en el error de no aceptar la realidad como única e indivisible, esto implica no considerar como real a lo que existe únicamente en las mentes de los humanos y de la tierra, sino aquello que escapa a los mismos, ya que el error más grande del ser humano es afirmar de algo que aún no ha conocido y posiblemente el lente y mente del hombre jamás pueda llegar, por tanto, apostamos por el beneficio de la duda, y en base a esta misma podemos trabajar.
La instrucción debe ser completamente diferente a la que se viene impartiendo. El emisor de ideas jamás debe imponer su voluntad o teoría (de terceros) porque limitaría al ser humano a reflexionar y formar postulados que partirían de conceptos ya existentes. Una teoría se enseña y difunde con la única intención de formar caminos, de los cuales el receptor puede o no apartarse y formar su propia concepción del mundo, es allí de donde proviene el maestro y el discípulo y la razón por la cual en la actualidad no escuchamos hablar de tales.
Las grandes mentes brillantes han sido consideradas como tales por el aporte que han hecho a la humanidad, por sus conceptos innovadores que han revolucionado la tradición de la mera recepción, y por considerar que su existencia estriba en haber cambiado las escructuras de la humanidad/realidad, y de ser concientes que su existencia ha sido real por comprobarse el legado que se ha dejado para generaciones futuras. A esto podríamos llamarlo una realidad y no mera ficción.
Por tanto, creo aún más que el papel del hombre no sólo debe limitarse a transitar por la tierra y comprobar que ha existido-relativamente, sino existir plenamente con la realización del mismo al nivel más alto de la conciencia y legado a la humanidad.

martes 8 de diciembre de 2009

ESCUADRÓN DE LA MUERTE: FANTASÍA O REALIDAD

Muchas veces la realidad supera la ficción. En los últimos días hemos escuchado y leído en los medios de comunicación masiva sobre el denominado Escuadrón de la Muerte que opera en la ciudad de Trujillo, formados al margen de la ley para frenar el incremento del ampa en tal ciudad, pero con un método particular característico del Nazismo, Stalinismo o del Fujimorismo, el Asesinato.
La verdad que al preguntar a los pobladores de la ciudad Trujillana sobre dicho grupo clandestino, éstos se encuentran totalmente de acuerdo con tal accionar, pero ¿por qué?, sencillamente porque no hay credibilidad en las Instituciones que en su conjunto realizan labor jurisdiccional.
La Policía Nacional del Perú es una Institución destinada originariamente a brindar la seguridad a la ciudadanía de una localidad, y dentro de sus labores están investigar y tratar al máximo de prevenir la comisión de un hecho punible, pero como decía un filósofo del derecho alemán contemporáneo, "en cuestiones preventivas el derecho siempre llegar tarde", expresión muy cierta y que no podemos mentir.
Entonces, la sociedad al tener una formación más temperamental que jurídica estaría de acuerdo con acciones más drásticas que el cause legal, esto implica que cuando es difícil intervenir por las instituciones legalmente constituídas es necesario la intervención del agredido o de la futura víctima potencial, lo que justifica - para su concepto - la creación de un aparato al margen de la ley destinado a ejecutar extrajudicialmente a un delincuente y por tanto, estaríamos hablando de unos Asesinos matando asesinos, imperando así ya la Anarquía en un disfraz del Estado de Derecho.
Al referirme a la existencia de la Anarquía en un Estado de Derecho por más contradictorio que parezca es cierto, porque si existiese Estado de Derecho donde el respeto supremo de los derechos fundamentales es lo prioritario, entonces habrían instituciones efectivas y eficientes que tratarían de minimizar legalmente la delincuencia.
Hoy se viene hablando del Derecho Global o Global Law y del Neoconstitucionalismo, y la verdad que pasadas las dos grandes guerras mundiales y guerras civiles en europa y mundo entero podemos comprender que no podemos actuar individualmente ni poner límites a las fronteras sino que, cuando hablemos de derechos que correspondan a la humanidad en su conjunto deberá ser ésta la directamente afectada y quién juzgue todo accionar inhumano.
Bajo tal perspectiva de un Derecho Mundial, entendemos que nada justifica el sacrificio de un delincuente por más avezado que este pueda ser, porque todos tenemos derechos y lo principal es la defensa de nuesta vida y dignidad.
Sin embargo, para el sentir popular los delincuentes jamás se apiadan de un o una joven inocente, no respetándole su derechos y por tanto, ellos tampoco los tienen; considerando que los Derechos humanos es sinónimo de la peor barbarie creada por el hombre para parametrar el incremento de la delincuencia, así que jamás existe el Estado de Derecho porque ambos son términos tan complejos y a la vez tan diferentes - sería como hacer política partidaria al momento de sentenciar a un procesado del partido de oposición.
La verdad que para hablar del tema del escuadrón de la muerte y de su accionar, debemos afianzarnos de toda la información e investigación completa para poder opinar, y si ya la existen debemos también escuchar las versiones de los ejecutores, puesto que el fin último de tal accionar es poner un límite a la delincuencia por la inercia de los órganos jurisdiccionales, pero esto tampoco justifica dicho accionar delictivo, el cual debe ser sancionado por atentar contra los derechos humanos de un delincuente. ¡Vaya!, se escucha paradógico, derechos humanos de un violador de derechos humanos.
En fin, lo que sí estoy de acuerdo es que a los miembros de la PNP y de las Fuerzas Armadas no se les debería procesar por emplear las armas en pleno ejercicio de sus funciones y cuando se ponga en riesgo su integridad física y de la sociedad en su conjunto, pero esto no puede ser una maniobra para crear la figura de un enfrentamiento cuando el objetivo ya premeditado es exterminar delincuentes.
Filosofemos más para hablar de Derechos Humanos y de Estado de Derecho; expresiones tan puras y altamente magníficas que debemos luchar por alcanzar su original contenido.